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Humanos primero y luego las mascotas

Sabemos que tu vida cambió, o está a punto de hacerlo.

¿Por qué en el primer post dije que en Cachorros RD damos principal importancia al ser humano, luego a las mascotas? Es porque en nuestro ADN está el servicio humano basado en buenos tratos, sinceridad, calor, empatía y comprensión de cada situación. Una vez conectamos con quienes quieren adquirir una mascota podemos ayudarlos de mejor forma a tener el tipo de mascota que necesitan, esta energía positiva luego se transforma a una buena relación humano-mascota. Un cachorro pequeño que ya ha salido del seno de su madre necesita una sola cosa: amor. Un ser humano educado y de buenas costumbres cubrirá esta necesidad en su mascota de una forma magnífica. Del amor se deriva la preocupación por que el cachorro se alimente a tiempo, a que se le dedique el tiempo necesario para jugar, hablar con él e identificarse con su nueva familia, que puede ser solo una persona. Es imposible que un cachorro tenga una buena vida si no nos enfocamos en nosotros mejorar como seres humanos y entender realmente que una mascota es una vida, no un accesorio. Es un ser que nos cambia y provee una felicidad que nada en el mundo puede comprar.


Partiendo de esto puedo asegurar que he entendido de forma contundente que nosotros como especie somos los encargados de darnos amor y ayudarnos mutuamente primero. Un ser humano sano mentalmente por su conducta y sus relaciones es lo que promete a una mascota tener una buena vida. Si han escuchado alguna vez que los perros se parecen a sus dueños, pues es mas cierto de lo que se imaginan. El tema tiene muchos trasfondos y como sociedad hemos ido adoptando medidas para esto, sin embargo, como siempre, existen los extremos que nos hacen daño como especie y por ende a aquellos que dependen de nosotros. Ahí es cuando puedes parar y decidir subir a lo alto y ver la situación desde otra perspectiva, te darás cuenta de que estamos atacándonos entre nosotros y no al problema en sí.


Seamos claros, los problemas de los perros callejeros son causa de la falta de educación que existe en nuestro sistema como país. Pero ganamos cero batallas cuando atacamos a quienes toda una vida han estado haciendolo mal, porque no es un acto nuevo, al final de cuentas la violencia nunca genera cambios positivos, por lo menos en este campo nunca lo ha hecho. Una persona que no se tiene amor a sí mismo nunca tratará con amor a los perros de la calle, es más, es un tema estúpido. Pero una persona que pretende maltratar a otros seres humanos por su "amor a los animales" no está demostrando tener siquiera educación alguna y mucho menos logrará inspirar a una población a cambiar. Cambiemos el discurso y razonemos cómo esto afecta directamente nuestras vidas y lograremos mucho más. Con la fuerza se consigue doblegar una persona, pero con la bondad se puede concientizar un pueblo.


Creo en los métodos inteligentes para cambiar muchas cosas. Estoy dispuesto a colaborar con la verdadera educación para cambiar esa situación en República Dominicana, y ojalá no nos tengamos que atacar entre nosotros por el simple hecho de querer lograr un objetivo tan noble como mejorar como país, para luego llevar esa mejora a nuestras calles, a nuestros perros. Y aunque pensemos en los países más desarrollados para crear leyes, debemos hacerlo nosotros, a nuestra manera y conociéndonos como pueblo, como sabemos que somos. Eso logrará más que usar los insultos o la violencia para rescatar, vacunar, esterilizar o formar grupos de ayuda. Quienes no entiendan se les debe predicar con el ejemplo y rogar que algún día puedan saber que sus vidas estan conectadas a sus hechos. Todo lo que hacemos sea bueno o malo se nos devuelve tarde o temprano.


Y ya esperamos los discursos de los más pesimistas diciendo que es una utopía, que nunca se logrará o que todo quedará en planes y reuniones. Pero soy de aquellos que prefiere hacer algo y no esconderme detrás de un teclado para derrumbar ideas o demostrar que tuve razón con mis proyecciones negativas disfrazadas de realistas. Sinceramente, nunca he visto que alguien normal o poco atrevido haya logrado algo. Ese ruido existirá siempre, pero queda en nosotros si seremos parte del problema o seremos de aquellos que hacen algo.


Mis mayores sueños están en lograr cambios reales y tangibles, más allá de unos posts en las redes sociales, mas allá de cualquier beneficio aparente que esto traiga a quienes hagamos esa labor. Me duele mi país y por ese amor profundo que le tengo a la tierra donde nací, es que siento que podemos hacer algo. Es digno de mención aquellas organizaciones que están haciendo todo lo que está en sus manos, merecen aplausos de pie. Todo el mérito valla a cada una de esas organizaciones que de forma sincera y entregada han contribuido a campañas exitosas. Es un hecho que ellas son en parte el modelo a seguir.

Power in Numbers

30

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50

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200

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